Dim sum

 Dim sum: Los famosos bocados de la cocina china que conquistaron el mundo


¿Quieres hacer dim sum y vas a hacerlo por primera vez ? Aquí te enseñamos a realizarlo al instante . Si tienes todos los ingredientes y ánimos para hacerlo vamos a ello. Hoy te voy a guiar, con mucho cariño y paciencia, para crear unos baozi (o panchos al vapor) rellenos de cerdo, un pilar fundamental en cualquier mesa de dim sum. No te preocupes si al principio parece un desafío; lo vamos a desglosar en pasos sencillos y te aseguro que el resultado final, ese primer bocado esponjoso y sabroso, hará que todo valga la pena. ¡Vamos a por ello!

Baozi al vapor (panchos chinos) con relleno de cerdo

Para la masa (la nube esponjosa):

· 300 gramos de harina de trigo de todo uso

· 5 gramos (aproximadamente 1 cucharadita rasa) de levadura seca instantánea

· 150 mililitros de leche entera, tibia (¡no caliente!)

· 30 gramos de azúcar blanco

· 1 cucharadita de aceite vegetal neutro (como de girasol o maíz)

· 1 pizca generosa de sal

Para el relleno (el corazón sabroso):

· 250 gramos de carne de cerdo molida (un poco de grasa le da más jugosidad)

· 1 cucharada de jengibre fresco, rallado finamente

· 1 diente de ajo, picado de manera minúscula

· 1 cucharada de salsa de soja

· 1 cucharadita de salsa de ostras (si no tienes, usa un poco más de salsa de soja)

· 1 cucharadita de aceite de sésamo

· 1 pizca de azúcar (para balancear los sabores)

· 2 cebollas de verdeo, solo la parte verde, picadas finamente

· Pimienta blanca o negra recién molida, al gusto

El ritual de preparación: Paso a paso con calma

Primera fase: Dar vida a la masa (el arte de la paciencia)

1. Despertar a la levadura: En un vaso o bowl pequeño, vierte la leche tibia. Debe estar a una temperatura agradable al tacto, como la de un biberón, nunca caliente, o "dormirás" a la levadura para siempre. Disuelve el azúcar en la leche y luego espolvorea suavemente la levadura por encima. No necesitas mezclar con frenesí; con un leve movimiento para integrarla es suficiente. Déjala reposar durante 5 a 10 minutos en un lugar cálido. Verás cómo se forma una capa de espumita en la superficie. ¡Es una señal mágica! Significa que tu levadura está activa, feliz y lista para trabajar.

2. Crear la base: En un bowl grande y amplio, cierne la harina junto con la pizca de sal. Haz un volcán, un hueco bien grande en el centro. Vierte dentro la mezcla de leche y levadura ya espumosa, y añade también la cucharadita de aceite.

3. Amasar con alma: Usa una cuchara de madera al principio para incorporar los ingredientes y evitar que se te peguen en los dedos. Cuando la masa comience a tomar forma, vuelca todo sobre una superficie lisa y ligeramente enharinada. Ahora, llega el momento meditativo: amasa. Con la base de la palma de tu mano, empuja la masa hacia adelante, estírala, dóblala sobre sí misma y gira un cuarto de vuelta. Repite este proceso con calma durante 8 a 10 minutos. La masa pasará de ser áspera y pegajosa a suave, sedosa y elástica. Es una transformación preciosa.

4. El Descanso fundamental: Forma una bola bonita con tu masa. Limpia el bowl anterior, úntalo con una gota mínima de aceite y coloca la bola dentro. Gírala para que se cubra toda de aceite y no se seque. Tápala herméticamente con un paño de cocina limpio y húmedo o con film transparente. Su lugar de descanso ideal es un rincón de la cocina sin corrientes de aire y que sea cálido. El horno apagado pero con la luz interior encendida es perfecto. Déjala ahí por 1 hora y media o 2 horas. No tengas prisa. La verás crecer y duplicar su tamaño. ¡La paciencia es la clave del éxito!

Segunda fase: El alma del bao (el relleno)

1. Mientras tu masa descansa y se transforma, es el momento ideal para ocuparte del relleno. En un bowl mediano, coloca la carne de cerdo molida.

2. Añade todos los demás ingredientes: el jengibre rallado, el ajo picado, la salsa de soja, la salsa de ostras, el aceite de sésamo, la pizca de azúcar, la cebolla de verdeo picada y la pimienta.

3. Aquí viene otro momento sensual de la cocina: mezcla todo con tus manos limpias (o con guantes si lo prefieres). Amasa la carne con los condimentos durante un par de minutos, no solo para integrarlos, sino para que la proteína se rompa un poco y absorba todos esos maravillosos sabores. Verás cómo la mezcla se vuelve pegajosa y homogénea. Tapa el bowl y refrigéralo hasta el momento de usarlo. Este reposo en frío hará que los sabores se casen a la perfección.

Tercera fase: La danza de dar forma (la creatividad)

1. El Toque Mágico: Una vez que la masa haya doblado su volumen, sácala del bowl. Presiónala suavemente con los puños para deshincharla, expulsando el exceso de dióxido de carbono. Este paso se llama "desgasificar" y es crucial para una textura fina.

2. Dividir y Conquistar: Vuelve a amasarla un minuto en la mesa. Luego, divídela en dos porciones iguales. Trabaja con una mitad y mantén la otra tapada para que no se seque.

3. Formar los Discos: Con tus manos, enrolla cada porción hasta formar un cilindro largo y uniforme. Con un cuchillo, corta porciones de unos 3-4 centímetros. Deberías obtener entre 8 y 10 piezas. Toma cada porción y, con la palma de la mano, aplástala ligeramente para formar un disco pequeño.

4. Estirar con Intención: Ahora, con un rodillo, estira cada disco hasta obtener un círculo de unos 10 centímetros de diámetro. ¡Atención, el truco del abuelo chef!: El centro del disco debe quedar un poco más grueso que los bordes. ¿Por qué? Porque el fondo aguantará el peso del relleno, mientras que los bordes más finos serán más fáciles de plegar y sellar sin que quede una masa gruesa y cruda en la parte superior.

5. Rellenar y Plega: Coloca una cucharada generosa de relleno en el centro de cada disco. Ahora, con una mano sujeta el bao y con la otra, ve haciendo pequeños pliegues, como un acordeón, juntando la masa hacia el centro. Gira el bao lentamente en tu mano mientras pliegas. Al final, une todos los pliegues en el centro y gíralos suavemente para sellar bien. No te agobies si los primeros no son perfectos. ¡El sabor será igual de increíble! Coloca cada baozi terminado sobre una pequeña cuadrado de papel de hornear para evitar que se pegue.

Cuarta fase: El baño de vapor (la consagración final)

1. Llena una vaporera o wok con agua hasta la mitad y llévala a ebullición. Justo antes de que hierva, coloca los bollos en la vaporera, dejando al menos 3-4 centímetros de espacio entre ellos, porque van a crecer de nuevo.

2. ¡Al Vapor!: Una vez que el agua hierve, coloca la capa de la vaporera con los bollos dentro, tápala bien y reduce el fuego a medio-alto. Déjalos cocinar durante 15 minutos exactos.

3. La Regla de Oro: NUNCA destapes la vaporera durante la cocción. El cambio brusco de temperatura puede hacer que los bollos se hundan y no queden esponjosos. Confía en el proceso.

4. Servir con Amor: Pasado el tiempo, apaga el fuego. Espera 5 minutos antes de destapar. Este paso final permite que la temperatura interior baje ligeramente, evitando también que se encojan. Destapa con cuidado, levántate y recibe la nube de vapor aromática que te saludará. ¡Felicidades!

Sírvelos inmediatamente, calentitos, con un pequeño platito de salsa de soja para mojar. Verás cómo se deshacen en la boca, con esa masa suave y ese relleno increíblemente sabroso. No solo habrás hecho dim sum, habrás creado una experiencia completa. ¡Disfruta de tu logro!


Oriental. (2023, noviembre 19). Dim Sum: qué es, receta y donde comprar. Oriental Market. https://www.orientalmarket.es/dim-sum/?srsltid=AfmBOopFuStkgF9RNHcyfUhqqkG5chMt8VKs8l7Nd8AvSmXjE2tpeZVa





Comentarios