Quesos

 Quesos: de Camembert a Roquefort legendario (camembert, roquefort)


El Camembert y el Roquefort son dos quesos de Francia que tienen reconocimiento mundial por su tradición y su sabor. Los dos se fabrican con leche (de oveja o de vaca, respectivamente) y maduran por medio de mohos naturales que les proporcionan su textura, sabor y olor distintivos.
El Roquefort es fuerte y salado; el Camembert, en cambio, es cremoso y suave. Los dos simbolizan el arte y la pasión que implica el queso francés.



Camembert

El Camembert se originó en Normandía y fue creado a finales del siglo XVIII.
Según la leyenda, una campesina llamada Marie Harel se enteró de un método para hacer un queso blando con moho blanco gracias a un sacerdote huido.
Con el paso de los años, se volvió un símbolo francés, alcanzando incluso las raciones de los soldados en la Primera Guerra Mundial.


Rasgos:


  • Leche de vaca que ha sido pasteurizada.

  • Corteza aterciopelada y de color blanco (Penicillium camemberti).

  • Pasta suave y untuosa.

  • Con un sabor mantecoso, con matices de champiñón y nuez.


Roquefort

El Roquefort es uno de los quesos azules más antiguos y reconocidos del planeta.

Su procedencia se ubica en las grutas de Roquefort-sur-Soulzon, en el sur de Francia, y tiene más de mil años.

De acuerdo con la leyenda, un pastor dejó su queso y pan en una cueva; cuando volvió, vio que el queso tenía moho azul, pero sabía increíble. Así fue como se originó el Roquefort.



Rasgos


  • Elaborado con leche de oveja Lacaune.
  • Madura con Penicillium roqueforti en cuevas naturales.
  • Sabor fuerte, salado y un poco picante.
  • Textura cremosa con estrías de color azul.
  • La manera de comerlos

Capacitación

  • Calienta el horno a 180 °C previamente.

  • Saca el envoltorio del Camembert, pero vuelve a ponerlo en su caja de madera (sin la tapa).

  • Realiza cortes pequeños en la superficie del queso con un cuchillo.
  • Agrega la miel, las nueces picadas y el romero sobre el queso.
  • Hornea durante 12–15 minutos, hasta que esté derretido y burbujeante.
  • Sirve caliente, acompañado de pan o frutas.
  • Sírvelo caliente, con pan o fruta como acompañamiento.

El resultado es un queso fundido, dulce y oloroso que combina perfectamente con un aperitivo o una entrada sofisticada.
Referencias

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